5 de septiembre de 2008



Estás pero no estás seguro de saber si vienes o si vas, o si vas a volver De repente tengo el corazón vencido por tu ausencia y de repente veo que volvés tus ojos hacia mí.

Prefiero desarmarme de alegría Es mucho lo que gano al darte todo Inevitable es que después de cada noche llegue el día. -